“Bichos raros” es un mini documental sobre la conformidad en los seres humanos y la forma de adaptarse (o no) al entorno.
Cada persona somos únicas y diferentes a los demás, a pesar de esto desde que nacemos vamos buscando el pertenecer a un grupo, el encontrar a gente que sea ‘’como’’ nosotros o al menos que compartamos algunos de nuestros intereses.
Desde pequeños etiquetamos a las personas que no son como nosotros de “raros”, estas destacan por diferentes en su forma de expresión con el medio, visten diferente, actúan diferente… Y reciben etiqueta que les encasilla en determinados grupos… emos, hevis, raperos, góticos, punkis… en definitiva raros.
La necesidad de encajar en la sociedad, nos suele llevar a ‘’camuflar’’ nuestra verdadera personalidad, forma de pensar y de expresarnos comportándonos de forma ‘’políticamente correcta’’ y actuando en consecuencia a ello.
En esto se basa la teoría de la conformidad queremos ser aceptados y tememos el rechazo. Aunque en ocasiones preferimos ser tal cual somos y buscamos a gente que piense igual y formamos parte del grupo, ´dentro de este dejamos de ser ‘’raros’’ aunque los demás catalogarán al grupo como tal.
El video me ha parecido muy interesante y curioso, porque es verdad que todos tenemos nuestras cosas, todos tenemos rarezas y cosas nuestras de nuestra personalidad que a veces mostramos y otras muchas no.
Bajo mi experiencia personal encuentro innumerables ocasiones dónde no he sido como realmente me apetecía ser. Etiquetada desde niña como buena, tranquila y calladita llegué casi a mi edad adulta queriendo salir de ese rol, quería abrirme, mostrarme como era, con mis ideas, decir lo que pensaba, habían tantas cosas que me gustaban hacer y mi familia decía que no me gustaban, ahora me río, pero recuerdo la presión que me hacia sentir aquello, la obligación de no defraudar a nadie.
Te haces mayor y te das cuenta que eres como eres, te gusta hacer muchas cosas, y te gusta decir lo que piensas. Y no por ello vas a defraudar a nadie. Recuerdo una frase de mi abuela en una comida familiar: - Con lo buena y calladita que eras… y lo descarada que te has vuelto. Y a continuación mis primos: - Ya era hora que dejara de ser tonta…
Etiquetas, clasificaciones… ¿Por qué esta necesidad de agruparlo todo? ¿Por qué no podemos en muchas ocasiones mostrarnos como realmente somos? ¿Por qué no aceptamos que la gente cambia? Los gustos, los intereses, la vida, todo cambia, algunos maduran antes, otros lo hacen después, algunos les gusta el heavy metal y a otros la música clasica, hay a quien le gusta vestirse como vampiros y los hay que disfrutan con el manga, culturas, clases, sociedad… porque conformarnos con lo ‘’políticamente correcto’’ cuando en la sociedad no hay dos personas iguales… ¿Quién marca qué, cómo y cuando se deben hacer las cosas? O ¿cómo nos debemos de comportar?
Siempre que no invadamos el espacio vital de los demás deberíamos aprovechar este cóctel de ideas y formas de expresión para enriquecernos a nosotros mismos. Pero probablemente esto no llegará nunca a pasar, porque depende del camino que vayas a escoger, se esperan unas cosas de ti, y esto nos vuelve a llevar a la teoría de la conformidad.
Nos camuflamos para pasar desapercibidos, .conseguir nuestros objetivos y en la intimidad de nuestra casa o de nuestro grupo volvemos por unos instantes a ser quien somos y como realmente somos. ¿o no?
Cada persona somos únicas y diferentes a los demás, a pesar de esto desde que nacemos vamos buscando el pertenecer a un grupo, el encontrar a gente que sea ‘’como’’ nosotros o al menos que compartamos algunos de nuestros intereses.
Desde pequeños etiquetamos a las personas que no son como nosotros de “raros”, estas destacan por diferentes en su forma de expresión con el medio, visten diferente, actúan diferente… Y reciben etiqueta que les encasilla en determinados grupos… emos, hevis, raperos, góticos, punkis… en definitiva raros.
La necesidad de encajar en la sociedad, nos suele llevar a ‘’camuflar’’ nuestra verdadera personalidad, forma de pensar y de expresarnos comportándonos de forma ‘’políticamente correcta’’ y actuando en consecuencia a ello.
En esto se basa la teoría de la conformidad queremos ser aceptados y tememos el rechazo. Aunque en ocasiones preferimos ser tal cual somos y buscamos a gente que piense igual y formamos parte del grupo, ´dentro de este dejamos de ser ‘’raros’’ aunque los demás catalogarán al grupo como tal.
El video me ha parecido muy interesante y curioso, porque es verdad que todos tenemos nuestras cosas, todos tenemos rarezas y cosas nuestras de nuestra personalidad que a veces mostramos y otras muchas no.
Bajo mi experiencia personal encuentro innumerables ocasiones dónde no he sido como realmente me apetecía ser. Etiquetada desde niña como buena, tranquila y calladita llegué casi a mi edad adulta queriendo salir de ese rol, quería abrirme, mostrarme como era, con mis ideas, decir lo que pensaba, habían tantas cosas que me gustaban hacer y mi familia decía que no me gustaban, ahora me río, pero recuerdo la presión que me hacia sentir aquello, la obligación de no defraudar a nadie.
Te haces mayor y te das cuenta que eres como eres, te gusta hacer muchas cosas, y te gusta decir lo que piensas. Y no por ello vas a defraudar a nadie. Recuerdo una frase de mi abuela en una comida familiar: - Con lo buena y calladita que eras… y lo descarada que te has vuelto. Y a continuación mis primos: - Ya era hora que dejara de ser tonta…
Etiquetas, clasificaciones… ¿Por qué esta necesidad de agruparlo todo? ¿Por qué no podemos en muchas ocasiones mostrarnos como realmente somos? ¿Por qué no aceptamos que la gente cambia? Los gustos, los intereses, la vida, todo cambia, algunos maduran antes, otros lo hacen después, algunos les gusta el heavy metal y a otros la música clasica, hay a quien le gusta vestirse como vampiros y los hay que disfrutan con el manga, culturas, clases, sociedad… porque conformarnos con lo ‘’políticamente correcto’’ cuando en la sociedad no hay dos personas iguales… ¿Quién marca qué, cómo y cuando se deben hacer las cosas? O ¿cómo nos debemos de comportar?
Siempre que no invadamos el espacio vital de los demás deberíamos aprovechar este cóctel de ideas y formas de expresión para enriquecernos a nosotros mismos. Pero probablemente esto no llegará nunca a pasar, porque depende del camino que vayas a escoger, se esperan unas cosas de ti, y esto nos vuelve a llevar a la teoría de la conformidad.
Nos camuflamos para pasar desapercibidos, .conseguir nuestros objetivos y en la intimidad de nuestra casa o de nuestro grupo volvemos por unos instantes a ser quien somos y como realmente somos. ¿o no?



